jueves, 29 de julio de 2010

Inicios de la Lucha por el ejido Los Charcos

Inicios de la Lucha por el ejido Los Charcos

En los Charcos, el exmigrante Manuel Basurto Pérez encabezó el movimiento de lucha por la tierra, porque “se entendía con todos” era considerado “una muy buena persona” no solo por sus compañeros de lucha, sino por la gente del pueblo, de carácter muy sociable, gozaba de carisma para encaminar con justicia la causa campesina, que estaba conformado por luchadores agrarios:

Basurto trabaja como mediero, pero una vez que se había gestado el movimiento, dejó de entregar la cosecha al hacendado para quedársela y compartirla con sus compañeros de lucha; este hecho tenía un doble significado, por un lado era revelarse contra el patrón, era hacerle saber que ya no estaban de acuerdo con el tipo de vida que habían llevado hasta entonces, y por el otro la cosecha significaba el soporte de los agraristas, pues las condiciones de trabajo eran inestable y a veces les faltaba que comer. Por ello el líder les decía a sus compañeros: no más agarren de asurco, al que no tenía que comer le daba un cinco o un diez de maíz o frijol.

Por las noches hacían juntas en una casita de terrado, ubicada en una esquina sobre el camino real, terminando a altas horas de la noche y cuidándose siempre de no ser vistos; los agraristas en lugar de ser vistos como algo bueno eran considerados delincuentes o bandidos, eran perseguidos como coyotes por el cerro para matarlos y colgarlos, en varias ocasiones se tenían que turnar y dormir en los árboles para poder vigilar que no viniera la acordada o las guardias blancas. Las armas que empleaban para defenderse eran las guadañas y los cuchillos.

El 20 de noviembre de 1929 quedó formalmente hecha la petición de solicitud de tierras de los campesinos quienes cansados del exceso de trabajo se empezaron a organizar para acceder a tierras de su propiedad que pudieran trabajar libremente.
Apoyándose en el artículo 27 constitucional, apoyaron la dotación de tierras para la satisfacción de sus necesidades económicas. Obteniendo la respuesta del gobierno del estado y para lo cual la comisión local agraria realizó un censo agropecuario en 1931 para determinar la cantidad de gente en capacidad de recibir tierras, el caserío estaba ubicado dentro de los terrenos de la hacienda del El Molino, los habitantes de Los Charcos se dedicaban a las actividades agrícolas y como carecían de tierras se designa a 235 capacitados (incluida una parcela escolar) haciendo un total de 2, 832 hectáreas de cerril, pastal, monte y temporal.

Solo transcurrió un par de días cuando los solicitantes inconformes por la cantidad de personas beneficiadas realizaron una según petición, argumentando que las tierras asignadas no cubrían sus necesidades económicas. Finalmente la respuesta a la petición resulta favorable para los habitantes de Los Charcos pues se reconoce a 20 individuos más con derechos a dotación, finalmente la dotación fue de 3,000 has, que se toman de la hacienda El Molino, 1888 hectáreas de temporal para formar 236 ejidatarios, 235 de ellos para igual número de capacitados y la restante para el campo experimental de la escuela del lugar y 1,112 hectáreas de pastal y monte para los usos colectivos de dichos habitantes. Con lo anterior quedaría modificada la resolución que dictó el gobernador del Estado de Michoacán el 4 de diciembre de 1931.

2 comentarios:

  1. QUE BIEN ES LEER U POCO DE LA HISTORIA DE MI RANCHO

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  2. Te felicito por la publicacion y la historia del Rancho, que bien que haya mucha gente como tu. pronto nos vermos por ahi para recordar la cuna que nos vio nacer y crecer.

    Saludos

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